El aula 0.6 ya es un poco más nuestra; ya he encajado la primera persiana. Menos mal que alguna compañera, a sabiendas de que iba a ir conmigo este curso, ha practicado este verano y se ha enseñado a desatascarlas.
El nuevo curso ha llegado y con él se suponía que las novedades. Pero tal y como funcionan las cosas en nuestra universidad… ¿para qué hacer los cambios durante las vacaciones cuando es mucho más interesante hacerlo con los alumnos pululando por los pasillos?
Desde hoy, Atzavares está un poco más modernizada ya que las viejas mesas inertes de los profesores se están convirtiendo en auténticos ordenadores con patas. El cambio ha empezado poco a poco, pero pronto dejaremos atrás las imágenes de los docentes agachados delante de esa mesilla auxiliar intentando encajar un usb en puertos que no corresponden. (Ah! La foto es un boceto, no es real)
Hoy hemos conocido dos nuevas asignaturas; tres profesoras que durante el primer cuatrimestre las veremos una vez a la semana, pero de forma intensa. Esta ranita debe de confesar que aún no se ha aprendido el horario y mucho menos los nombres de las asignaturas, así que disculpar si en estos primeros días no llamo a las cosas por su nombre.
Por ejemplo, esa asignatura de redactar noticias a contrarreloj sobre una maqueta ¡perdón! sobre una plantilla, ha levantado pasiones entre todos, ya que una vez dichas las palabras de rigor "nos vemos la semana que viene", ha hecho que se nos olvidase la ovación de bienvenida sustituyéndola por una avalancha hacia el corcho. “-¡Caracoles! Se me ha acabado el boli! -si te dejo el mío ¿me inscribes a mi también?”. ¡Qué grande que es el compañerismo!
Por otro lado, tenemos la nueva asignatura “antibachiller de letras”. ¡Por el dios de las ranas! llevo tres años sin tocar más números que los de la fecha; por lo que sólo me acuerdo de contar hasta treinta. Menos mal que la profesora se ha apresurado a añadir que vamos a empezar desde cero y que sólo vamos a ver la A, E y algo de la I de la Economía… ¡ves! así sí, supongo que habrá notado nuestras caras de sorpresa ante los números y ha preferido explicarnos el programa con las vocales. De cualquier forma, sí que tendremos que hacer cuentas y llevarnos calculadora… Estamos aún en septiembre y ya me puedo imaginar qué estaré estudiando justo dentro de un año
Y para terminar, cambio de tercio totalmente. Ayer puse un asterisco cuando nombré a Jose Alberto como el Capitán Nemo; pues bien, lo hice para aclarar que desde ahora deja de tener el apodo que le buscaron los de otra promoción, para ser llamado como el capitán del submarino con el que está haciendo 20.000 leguas de viaje televisivo. Un blog de la cadena de Fuencarral en el que nuestro profesor (antiguo profesor) escribe lo que bien podría ser una clase de universidad. Pongo la foto aquí, más que nada porque el capitán también ha puesto una foto mía en su bitácora.
Por cierto ¿alguien me puede decir para qué sirve la moderación de comentarios si luego pasan la censura semejantes engendros que, desde el anonimato, imponen su criterio a base de desprestigiar los demás puntos de vista? ¡Me encantan esos abanderados de la libertad de expresión que luego son los primeros en intentar infamar a los que no piensan como él!
Y ahora me voy a redactar las treinta líneas que nos mandó ayer el profesor de básquet, ¡perdón! el de Documentación. Poco a poco la rutina vuelve a ocuparnos.
PD: No se me olvida: mañana comentaré el nuevo bancal-parking y las reacciones de los nuevos borreguillos al ver los alrededores de nuestra querida facultad.
1 comentarios:
Respecto a lo de las nuevas asignaturas yo me sé de uno ke no va a perderse ninguna clase de Analisis Financiero. Joder, estudiar así da gusto!!!
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