No tengo mucho tiempo para escribir. Es obvio y lógico, pues llevo más de dos semanas sin postear y los exámenes están a la vuelta de la esquina… exactamente haciendo chaflán entre el lunes y el miércoles.
Por eso intentaré evitar el tema manido de los nervios, capazos de apuntes, stress, cafés con leche y tilas… para distraerme un rato. Así que a ver si a partir de hoy, puedo dedicarle aunque sea cinco minutitos de descanso a hacer una entrada amena y que nos evada un poco de nuestra dura realidad.
Hoy, por ejemplo, al ser el primer día de esta etapa “Exámenes Feb09”, la podemos aprovechar para encomendarnos a nuestro patrón. Repasando el archivo (no documental) de mi gran ahijado, “el Esposo Perfecto”, he encontrado una entrada sobre este tema que me gustaría referenciar. Echarle un ojo.
No sé si a nosotros nos ayudará mucho San Francisco de Sales, pero a quienes sin duda a “iluminado” un poco es al Vaticano. Aprovechando la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, los camarlengos han puesto en marcha un nuevo canal en Youtube (San Youtube a partir de ahora). De esta forma buscan llegar a más fieles utilizando las nuevas tecnologías. Supongo que para que no puedan acusar que son unos “cenizos”.
Casualmente, este mismo fin de semana, otros “cenizos” (¿recuerdan?) se han querido subir al carro de las nuevas tecnologías. “¿Quedamos?” Es el nuevo lema con el que Mariano “quiere ser tu amigo” en Facebook. ¿Tardaremos mucho en verlo etiquetado en una foto en el Tuenti?
Supongo que estos nuevos canales de difusión, que rompen con los moldes tradicionales, levantarán pasiones entre los partidarios y creyentes, mientras que suscitarán polémica en el otro bando. Ahora es cuando llegan las declaraciones de unos, las respuestas de los otros, los reproches y las subidas de tono. Otra vez la misma historia.
¿Soy al único que todo esto le parece un bucle? ¿Acaso no saben que el daño de sus palabras no vale la pena? ¿Qué ganan polemizando con sus comentarios? Al contrario, pierden el tiempo al invertirlo en formar una réplica hiriente. Una cosa es hacer una crítica constructiva, pero cuando hay otro trasfondo… “a dicciones articuladas por laringes insolentes, trompas de Eustaquio en estado letárgico”.
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lunes 26 de enero de 2009
Exámenes Feb09
miércoles 7 de enero de 2009
Motivos Personales
La primera en la frente. Primer día lectivo de este 2009 y nos hemos quedado de brazos cruzados esperando a la profesora. “Motivos Personales”, como aquella serie de la que nadie se acuerda ya, se excusa en un anuncio en la web. Supongo que habrá sido casualidad, pero vaya forma de volver a la rutina. En estos casos hay dos formas de tomarse las cosas: podemos tomarlo como un regalo de reyes, en el que para hacernos más llevadero la “vuelta al cole” comenzamos poco a poco; primero vamos al aula pero no damos clase y luego un fin de semana para recuperarnos del shock. La otra opción es poner a parir a la profesora por hacernos volver de vacaciones para mirarnos las caras.
Bueno, no sólo las caras. En clase había algo más que hoy llamaba la atención de todo aquel que pasaba por delante del panel de corcho. Año nuevo, vida nueva, calendario nuevo. En este caso algo “cutre pero con buena intención” como dijo Elpidio.
Ese calendario, al margen de todo comentario hormonados, tiene una tierna historia de compasión. Llamémosla “Cuento de navidad en Atzavares”:
Erase una vez un grupo de estudiantes, cansados y desanimados que se encontraban trabajando en su proyecto de publicidad en el último turno del último día de clase antes de Navidad. Entonces llamaron a la puerta del aula un grupo de chicas de Ciencias del Deporte, ataviadas con un gorrito de papa Noel y cajas de cartón que parecían pesar mucho. -Una ayudita para nuestro viaje de fin de carrera, por favor. Los 6 alumnos que estaban en clase se rieron de la iniciativa y continuaron con sus quehaceres. Las chicas volvieron a insistir y sacaron su arma letal: el calentario, perdón calendario; y es más, lo abrieron para mostrar el interior –literalmente- de sus intenciones.
Aquel profesor ensimismado que hasta ahora estaba al margen, volvió a la tierra para apoyar la iniciativa. Excusó que su interés era por ver la calidad de las imágenes, pero todos sabemos que era por otro motivo… (no penséis mal, quería ver cuándo caían las fiestas de Pascua)
La cuestión es que aquel profesor ensimismado infundió a sus alumnos el Espíritu de la Navidad y aquellos 6 compañeros que antes se rieron, ahora buscaban entre sus carteras un euro para comprar entre todos aquel calentario.
Entre risas, hormonas y caras de sorpresa, el almanaque acabó colgado en el corcho de clase y serán esas mismas páginas las que marquen el paso de los días y de la llegada de los exámenes. Aunque mucho me temo que haya que apuntar las asignaturas entre los bates de beisbol para asegurar que el mensaje llegue aunque se pierdan los ojos.